Por qué Ragis Group no es una agencia ni una consultora.
La pregunta vuelve en cada primera conversación con un fabricante: ¿son una agencia? ¿son una consultora? La respuesta corta es no a las dos. La larga merece detenimiento, porque la categoría con la que un proveedor se presenta condiciona la forma en que cobra, la forma en que mide su trabajo y la forma en que protege al cliente.
Una agencia ejecuta tareas. Una consultora entrega un informe.
Una agencia de marketing digital ejecuta tareas concretas: optimiza listados, lanza campañas publicitarias, produce piezas creativas. Cobra por entregable o por hora. Cuando termina la tarea, termina la responsabilidad. La siguiente tarea es un nuevo presupuesto. El modelo es legítimo, pero no administra un negocio: lo asiste por proyectos.
Una consultora estratégica diagnostica una situación, entrega un informe con recomendaciones y, en el mejor de los casos, supervisa la implementación. Cobra por proyecto, por horas senior, por entregable. Su responsabilidad termina con la entrega de la recomendación.
Una Compañía de Inteligencia Comercial administra.
Ragis Group administra el negocio digital del cliente en Amazon Estados Unidos. La diferencia es operativa, no retórica. Asumimos las áreas funcionales del negocio en el canal y respondemos por los resultados con disciplina de ingeniería.
Cobramos una sola inversión mensual. No cobramos comisiones sobre el gasto publicitario, porque ese modelo crea un conflicto de intereses entre lo que recomendamos y lo que ganamos. Medimos nuestro trabajo con la salud del canal del cliente.
Cómo lo notará el cliente.
Un cliente que viene del modelo de agencia nota tres cosas en las primeras semanas: nadie habla en lugar del equipo técnico, las decisiones se documentan antes de tomarse con la metodología D-S-P, y lo que se resuelve se previene.
Conversar con un ingeniero